Cuando Jesús emigró a Estados Unidos por motivos de trabajo, conoció los parques públicos con los que contaba aquel lugar, que destacaban por sus hermosas áreas verdes.
A su regreso a Ciudad Juárez vio con tristeza la gran diferencia que había entre los parques que conoció allá donde estuvo y los que hay en la colonia donde vive.
No pasó mucho tiempo para que su espíritu proactivo lo impulsara a no quedarse cruzado de brazos y decidió darle vida al llamado Parque Hundido. Conoce su historia.