Imagínate la cantidad de esfuerzo que tiene que hacer una asociación para durar 21 años ayudando niños y todavía tener que pasar años buscando apoyo.
Por eso sí da gusto leer que, gracias al Presupuesto Participativo, Los Ojos de Dios por fin pudo conseguir equipo médico, camas, sillas de ruedas, paneles solares y mejoras para seguir funcionando como se debe.
A veces uno no alcanza a ver todo lo que ocupa un lugar así. Muchas gracias a toda la gente que sostiene ese lugar todos los días.