Nancy Meza tiene 32 años. Juarense. Hasta hace unos días su tiempo estaba enfocado a sus quehaceres como esposa, mamá e hija. Pero en un instante su destino tomo un nuevo rumbo y a unas horas haber recibido el estímulo Mujer Triple E, la vida le cambio y está a un paso de arrancar su proyecto empresarial, tienda para mujeres con mastectomía.
Han sido días y noches de trabajo para desarrollar su proyecto empresarial, que de acuerdo con la visión de Nancy es algo más que una tienda especializada es un punto de apoyo y acompañamiento para las mujeres que enfrentan cáncer de mama, para sus familias, o bien, para aquellas que ya lograron remisión.
Después de pensarlo un rato, pero con la labor de convencimiento de su madre, quien es sobreviviente de cáncer de mamá, Nancy inició una capacitación por parte de la asociación civil Renace Mujer, que en coordinación con el Municipio de Juárez promovió el taller Mujer Triple E para orientar y apoyar a mujeres emprendedoras en diversos Centros Comunitarios.
Como parte del taller, al final las participantes presentaron su proyecto empresarial y el mejor se llevaría un apoyo estímulo de 100 mil pesos para iniciar su negocio. Nancy resultó la ganadora.
“Este proyecto lo he pensado ya durante un tiempo, mi esposo fue quien me ayudó para diseñarlo, buscar proveedores y hasta el diseño que le dará cara a la razón social del negocio, él incluso estuvo ayudándome para generar ahorros y poder arrancar el negocio”, asegura Nancy.
Su intuición le decía desde niña que buscar realizar alguna actividad que le permitiera tener algo propio. En ese momento no sabia definirlo, pero alguna vocecita su interior la movía para buscar algo más en su vida.
“Trato de aprender, de crecer, de ayudar, me gusta conocer, prepararme y aunque dejé inconclusa mi carrera de Turismo, porque sentí que esa carrera no era para mi, sí aprendí algo sobre administración y eso me ayudó a saber que quería hacer. La tienda es un espacio donde quiero que las mujeres vivan un proceso digno, que puedan comprar su ropa interior como cualquier otra mujer, que puedan elegir un traje de baño bonito, que puedan tener opciones como un brassier que no tenga dos copas, sino una, en fin quiero que sea un espacio donde le demos talleres, danza terapia, suplementación y esperanza a muchas mujeres que como mi madre han pasado o están pasando por un proceso doloroso”, comenta la joven emprendedora.
Para Nancy ha sido muy importante el acompañamiento de su madre, incluso es un negocio que desde su visión es de las mujeres de la casa.
“La tienda será mia, de mi madre y de mi hija, claro con el soporte y la colaboración de mi esposo, hermano y el resto de los hombres de la casa”.
Participar en los talleres de Mujer Triple E, abrió un nuevo panorama para Nancy. Descubrir que hay otras tantas mujeres de todas las edades luchando a brazo partido día con día para hacer realidad sus sueños y ganarse la vida, incluso algunas, ser sustento de su familia.
“Conocí mujeres increíbles, de todas las edades, con oficios, ocupaciones y negocios diversos, y fue muy lindo el compañerismo, competir consejos, echarnos porras para no sabotearnos, aprendí mucho de todas ellas no era un ambiente de competencia”.
En este proceso ha sido vital para Nancy mantenerse en comunión con su familia y con mujeres que como algunas de sus compañeras han vivido el cáncer en carne propia.
“El día del evento, una de mis amigas del taller se acercaron y una de ellas me dio la mano y me dijo que su hija acaba de ser detectada con cáncer, y que pronto nos veríamos en la tienda, ya que este proceso apenas iba a iniciar”.
El nombre que Nancy ha elegido para la tienda será buste, que en francés significa busto.
Quise utilizar un nombre y un logo que no tenga nada que ver con dolor, con el tema rosa, de estar recordando el proceso que es vivir un cáncer, el logo es verde, esperanza y el nombre es incluso un poco sensual porque la idea es que las mujeres vivan un proceso digno.
Aunque no hay fecha aun para la apertura de la tienda, Nancy tiene previsto que en tres meses más esté ya en operaciones en alguna plaza comercial céntrica, de tal manera que la tienda sea accesible para todas las juarenes.