Hay quienes creen que un lote vacío es el lugar perfecto para tirar llantas, escombro, muebles viejos y hasta la basura de toda la semana. Con las lluvias cada vez más cerca, estos tiraderos clandestinos pueden provocar inundaciones, malos olores, plagas e incluso incendios.
Mantener limpios los predios no solo mejora la imagen de la ciudad, también ayuda a cuidar la salud y la seguridad de quienes viven alrededor. Si conoces un lote convertido en basurero, repórtalo.
Y si tienes uno, dale una limpiadita antes de que la naturaleza y los vecinos te pasen la factura. La ciudad más bonita se construye con pequeñas acciones.

