Cada invierno, miles de aves migratorias emprenden un largo recorrido desde Canadá y Estados Unidos hacia regiones más cálidas. En ese trayecto, la Laguna Fierro, en Nuevo Casas Grandes, se convierte en uno de sus refugios: gansos canadienses, pelícanos, garzas, patos y muchas otras especies encuentran ahí un lugar para descansar y alimentarse.
Pero este espectáculo también tiene presencia en nuestra frontera. Ciudad Juárez forma parte de las rutas migratorias de Norteamérica y sitios como el Parque Central, El Chamizal y el Río Bravo reciben cada temporada a distintas especies que cruzan nuestros cielos.
Así que la próxima vez que veas una parvada volando sobre la ciudad, quizá estés mirando a viajeros que vienen de miles de kilómetros de distancia.
Chihuahua es territorio de paso para grandes viajeros alados.

