Cuando hablamos de héroes, pocas veces pensamos en una enfermera recorriendo la Sierra Tarahumara a caballo. Pero eso fue exactamente lo que hizo Julia Paredes.
Originaria de Batopilas, Chihuahua, dedicó más de tres décadas a llevar vacunas y atención médica a comunidades alejadas entre montañas, barrancas y caminos donde muchas veces no existían carreteras ni clínicas cercanas.
Mientras el sarampión y otras enfermedades golpeaban a las familias serranas, ella recorría largas distancias para proteger a niñas, niños y adultos que de otra forma difícilmente habrían tenido acceso a servicios de salud.
También asistió partos, atendió emergencias y acompañó a comunidades rarámuri y mestizas en algunos de los lugares más remotos del estado.
Desde la Sierra Tarahumara surge una de esas historias que nos recuerdan la grandeza de Chihuahua: personas que hacen cosas extraordinarias sin esperar nada a cambio.
Julia Paredes es orgullo chihuahuense.