Rumbo a su próximo juego contra la Selección Mexicana, el combinado europeo sostuvo una de sus últimas sesiones de entrenamiento bajo altas temperaturas en Estados Unidos.
El conjunto inglés optó por mantenerse en el vecino país con el objetivo de evitar espionaje por parte de su próximo adversario. A pesar de que los jugadores lucieron más adaptados al clima cálido, aún mostraron algunas dificultades para mantener el ritmo durante lapsos prolongados.