Hoy recordamos una fecha que marcó la historia de México y de nuestra querida frontera: un 21 de julio de 1923, el periódico El Demócrata sacudió al país con la noticia del fallecimiento del General Francisco Villa.
Aunque la historia siempre estará llena de debates y perspectivas encontradas, es indiscutible que el Centauro del Norte dejó una huella imborrable en el norte del país y, de manera muy especial, en nuestra entrañable Juárez, escenario clave de sus grandes batallas y de su espíritu indomable.
La figura de Villa sigue viva en la memoria colectiva de quienes amamos esta tierra de lucha, trabajo y orgullo fronterizo. Porque nuestra historia se construye con grandes personajes y mucha pasión.

