En el fraccionamiento Urbivilla del Cedro 3 hay historias que nacen de la adversidad y florecen gracias al esfuerzo, la esperanza y la perseverancia.
Una de ellas es el vivero de la familia Tagal Olivares, ubicado en el patio de su casa, en la calle Sierra Madrona 3580.
Hace algunos años, Roberto y su esposa trabajaban en una empresa maquiladora. Pero llegó la pandemia, y los cambios que trajo consigo transformaron por completo el rumbo de sus vidas.
Lejos de rendirse ante la incertidumbre, esta joven pareja originaria de Veracruz decidió mirar más allá de la puerta que se cerraba y concentrarse en las oportunidades que comenzaban a abrirse frente a ellos.
Con experiencia previa en la venta de plantas y árboles, fortalecieron su proyecto familiar y lo convirtieron en una forma de vida.
Hoy, con ejemplares traídos desde Veracruz y Xochimilco, ofrecen una amplia variedad de plantas ornamentales, medicinales y exóticas, además de tener servicio a domicilio.
Su esfuerzo y dedicación han permitido que “Plantas Olivares”, como se les conoce en Facebook, siga creciendo junto con la confianza de sus clientes.
Pero su historia no solo habla de trabajo y emprendimiento, también refleja un profundo compromiso con su comunidad.
Siempre dispuestos a apoyar las causas de sus vecinos, Roberto y su esposa donarán el pino que será plantado en sustitución del árbol artificial que actualmente se encuentra en el punto de encuentro del fraccionamiento, un lugar que representa unión, identidad y orgullo para sus habitantes.