250 árboles no son solo plantas, son sombra para los próximos años, aire más limpio y una forma de enseñarle a los jóvenes que sí se puede cambiar la ciudad desde la escuela y en comunidad.
Lo más valioso de esta jornada en la Secundaria Federal No. 11 no fue solamente sembrar árboles, sino ver a estudiantes, maestros, madres, padres y voluntarios trabajando juntos por algo bueno para Juárez.
Mientras muchos hablan de cómo mejorar la ciudad, aquí hubo gente que decidió ensuciarse las manos y hacerlo realidad.
Qué bonito ver escuelas llenándose de vida, de jóvenes participando y de personas que todavía creen en construir un mejor entorno para todos. Juárez necesita más días así.